Cinco casas, cinco maneras de resolver lo mismo: que se viva bien. Cambia el sitio y cambia la luz; lo que no cambia es el criterio.

Andaluza contemporánea, muy luminosa. Paredes encaladas, vigas claras y suelo de piedra en tono arena; sofás de lino hueso y grandes ventanales al olivar.

Verde a la vista desde todas las ventanas. Cómoda y familiar: lino, ratán, sisal y un armario antiguo pintado que ancla el salón.

El más ligero. Piedra clara, verde agua y azules pálidos, cristal soplado que tiñe la pared y un espejo redondo antiguo.

Molduras, espiga y techos altos. Aquí lo antiguo manda: butacas retapizadas en tono hueso, un óleo grande sobre la chimenea y latón que recoge la luz del balcón.

Cal gruesa, vigas oscuras y piedra gastada. El más cálido de todos: lana, miel y mostaza, una chimenea abierta y cerámica hecha a mano.
Nunca demasiado moderno sin recorrido.
Rosalía dos Santos
Cuéntame en qué punto está la casa y qué te gustaría cambiar.
Cuéntame tu casa